La voz
12 de mayo de 2012

LIGIA PIRO: MUCHO GUSTO

La cantante Ligia Piro se presentará el domingo en el Teatro del Libertador, con los temas de “Las flores buenas”, un disco con clásicos de la canción latinoamericana.

Dice que canta lo que le gusta. No es una excusa y al mismo tiempo es mucho más que la explicación de por qué puede pasar con absoluto desparpajo, por ejemplo, de cantar canciones de amor con Ricardo Lew a ponerse al frente de una big band con los arreglos y dirección de Juan Cruz de Urquiza; o, ahora, cantar en castellano clásicos de la canción latinoamericana. Así es Ligia Piro, seguramente una de las intérpretes más interesantes de la actualidad, no solo por la versatilidad y el buen gusto.

El domingo a las 20.30, en el Teatro del Libertador, Ligia presentará Las flores buenas, un disco en el que aborda temas de Chabuca Granda, Violeta Parra, Teresa Parodi, Chico Buarque, Daniel Toro, León Gieco, Fito Páez y Carlos Varela, entre otros. Junto a la cantante estarán Popi Spatocco (piano, arreglos y dirección musical), Facundo Guevara (percusión), Marcelo Chiodi (vientos) y Ricardo Cánepa (contrabajo). "También estará un cuarteto de cuerdas, con músicos del Teatro del Libertador -explica Ligia en diálogo con Vos-. Popi tiene unos arreglos para cuerdas maravillosos y la idea de esta gira es que en cada teatro podamos contar un cuarteto, para tocarlos. Es una linda esta alternativa y estoy más que contenta de poder hacerlo, porque son cosas que me nutren y me permiten ampliar el repertorio". Barro tal vez, de Luis Alberto Spinetta, y La canción y el poema, de Alfredo Zitarrosa sobre palabras de Idea Vilariño, serán algunos de los temas que se sumarán a los del disco. "También haremos Para el regreso, un vals de Carmen Guzmán -agrega. Lo canté delante de ella cuando hicimos con León Gieco el concierto para el Día de la Mujer, con la orquesta de la Radio y Televisión Pública. Carmen estaba presente junto a otras compositoras. Ella fue mi primera maestra de música, así que cantar un tema suyo es algo muy especial".

Afirmada en el universo del jazz con discos ejemplares, Ligia supo guiñarle el ojo al repertorio latinoamericano ya antes de este Las flores buenas. Sin ir más lejos, en su espectáculo Según pasan los años -del que hay un disco en vivo-, mitad del programa era en castellano. "A alguno le podrá parecer una sorpresa que cante en español -dice Ligia-, pero este disco se veía venir, lo venía sintiendo desde hacía tiempo. Por eso elegí los temas que sentía cercanos, por cuestiones sentimentales o simplemente porque me gustaban. Trabajé mucho con Popi (Spatocco) en la selección y al final grabé lo que tenía ganas de cantar. Nada me va a privar de cantar lo que me gusta. Además, hoy en día, que predomina esa cosa medio chabacana que hace que lo realmente bueno no encuentre siempre sus espacios, no hay parámetros para el éxito. Por eso a la hora de apostar a un producto son muchas las preguntas que uno se hace. De todas maneras seguimos apostando a buscar lo bueno, porque creemos que este es el camino".

Más allá de la belleza del repertorio y las ganas de cantarlo, Ligia cuenta que cuando terminó de grabar este disco sintió incertidumbre. "No era inseguridad -explica-; era más bien como un ansia de saber cómo lo recibiría el público del jazz. Al final, cuando a fines del año pasado lo presenté en Buenos Aires sentí que estaba todo más que bien y que además se sumaba otro público".

Entre los temas del selecto repertorio e invitados como León Gieco y Liliana Herrero, Las flores buenas tiene una versión del tango Nada, de Sanguinetti y Dames, con los arreglos del padre de Ligia, el bandoneonista y compositor Osvaldo Piro. "Finalmente me dio bola y no solo me hizo el arreglo sino que demás tocó el solo de bandoneón", dice Ligia sin ocultar su orgullo. "Esta versión de Nada es un regalo de la vida -concluye-. Habíamos hablado muchas veces de grabar juntos y finalmente esta vez se dio. Es maravilloso".

Por Santiago Giordano