La Razón - Espectáculos
24 de noviembre de 2011

LA VOZ QUE ACARICIA

Ligia Piro acaba de lanzar el bello álbum “Las flores buenas”, que presentará con dos funciones en El Nacional. “A este disco le puse todo, es un honor homenajear a semejantes autores”.

Seis horas de un arduo ensayo y un merecido pero abundante banquete peruano dejaron de cama a Ligia Piro, quien, con toda la onda, aceptó hablar con La Razón -pasada la una de la mañana- de cara a sus shows del sábado y domingo en El Nacional. Y eso que el despertador sonaría a las siete, ya que la esperaría una “vital” clase de canto.

En la calle Corrientes dará a conocer “Las flores buenas”, el disco recién horneado que cuenta con versiones de ésas que uno escucharía diez veces seguidas. Son los casos de “Duerme negrita”, “La llorona”, “Cinco siglos igual” o “Construcción”.

“Todo tiene que ver con tus sentimientos”, redondea Ligia para explicar sinópticamente la concepción del flamante álbum. “A este disco le puse todo, hasta lo que no tenía. Es un trabajo sensible, de canciones que ya tienen su historia, pero yo hice la mía”.

Uno imagina que para que queden 15 canciones, varias habrán quedado afuera... Con Popi Spatocco (arreglador musical) habíamos armado 40 temas y sí, como suele ocurrir, quedaron muchos afuera, que tal vez formen parte de un próximo disco, que se olfatea.

Se olfateaba que incursionarías, ya de lleno, por la música latinoamericana... Sí, era algo que me estaba debiendo y que comencé a tomarle el gustito, luego de tantos años de jazz.

¿Qué tema te dolió más dejar afuera? Uno se encariña con algunos más que con otros, pero me dio cosa dejar de lado el tango “Tú” y el tema de Charly “Cuando ya me empiece a quedar solo”.

 Más allá de cierta desazón por el descarte, Piro está muy satisfecha con este trabajo de alto nivel que se suma a los últimos estupendos álbumes: “Baby”, “Trece canciones de amor” y “Según pasan los años”, que tienen como común denominador esa espléndida voz que caracteriza a la hija de Susana Rinaldi y Osvaldo Piro, quien con su bandonén “protagoniza” el último tema, “Nada”. “Una pena, quería tener a papá en el teatro, pero por una mudanza, no podrá estar”, lamenta Ligia.

¿Por qué elegiste “Cinco siglos igual”? Porque es el tema de Gieco que combinaba más con la temática del disco. Además era una canción que quería hacer con León -está como invitado-, si no, no la hubiera hecho nunca jamás.

¿Vos sos la responsable del título del disco? Sí, “Las flores buenas” me gustó. Era una manera de tenerla presente a Chabuca Granda. Igual, “las flores buenas” son todas las canciones del disco. Interpretar las obras de semejantes autores (Violeta Parra, Chico Buarque y más) es reproducir las sensaciones que me provocan distintos aspectos de la vida. Y compartirlo con la gente, me llena de felicidad.

Listo, Ligia, a dormir...

Javier Firpo