La Nación
11 de diciembre de 2008

"UNA VOZ QUE ENAMORA A LA ORQUESTA".

Ligia Piro presentó su espectáculo Strange Fruits , con un dream team dirigido por Juan Cruz de Urquiza.

Presentación del espectáculo Strange Fruits , con la cantante Ligia Piro y su orquesta, con Juan Cruz de Urquiza y Richard Nant en trompetas, Juan Scalona y Juan Canosa en trombones, Ramiro Flores en saxo alto, Ricardo Cavalli y Gustavo Musso en saxos tenores, Víctor Skorupsky en saxo barítono, Diego Schissi en piano, Carlos Alvarez en contrabajo y Daniel Piazzolla en batería. En el Lounge Buenos Aires.
Nuestra opinión: muy buena


Una fuerte expectativa creó la actuación de la cantante Ligia Piro con una orquesta que tiene mucho de d ream team. Ligia cuenta con una de las formaciones más potentes y sólidas de la escena local. Salvo alguna excepción, el grupo, dirigido por el trompetista Juan Cruz de Urquiza, está integrado por solistas de fuerte presencia escénica, y eso se terminó por percibir en algunos momentos del show.


También es cierto que es en estos contextos donde se pueden percibir con claridad la real valía y el talento de los artistas, y eso es lo que hizo Ligia, que aprovechó este momento para exhibir su calidad como intérprete.
El repertorio fue elegido de manera inteligente, ya que, si bien se movieron dentro de los standards, no fueron los que por lo general eligen las cantantes de jazz en Buenos Aires.


El trabajo del grupo mostró un ajuste ideal; Urquiza desplegó en los arreglos ideas como las del desarrollo de la paleta sonora y de la diferencia de secciones. La sección melódica de la orquesta trabajó en pregunta-respuesta, en tanto que en la sección rítmica se lució el pianista Diego Schissi por sus aportes o subrayados sobre la voz de Ligia y por sus solos, medidos y cargados de mensaje.


En cuanto a Ligia, su forma de canto y ese peculiar magnetismo sobrevolaron la orquesta. La cantante parece darle a cada palabra una importancia diferente, y eso se transmite como sentimiento. Creó un clima emocional, menos íntimo, quizás a causa de la sonoridad de la orquesta, pero con la fuerza de siempre. Esta artista tiene la capacidad de transformar cualquier melodía relativamente anodina en testimonio.


A "Strange Fruits", un tema complejo por la carga emocional, logra darle un tono menos dramático, pero sincero. Hubo en su fraseo una melancolía lejana; una especie de tristeza adecentada por el tiempo, pero sin cargar las tintas. Quien sí logró profundizar el dolor que transmite este tema fue el saxofonista Ricardo Cavalli, quien hizo uno de los mejores solos de la noche. Mientras su línea rítmica fue tomando velocidad, su tenor sonó cargado de furia.


El grupo trabajó casi toda la noche sobre un concepto de swinging, aunque cuando fueron hacia climas groove, la orquesta cobró una vida propia más atractiva. Hicieron también "Message in a Bottle", de Sting, ya histórico en los repertorios de Ligia. Siguió "Noche de ronda", bolero que en manos de Urquiza se acercó al tono de los standards. Aunque la vocalista lo cantó como el original y el grupo lo estilizó de una manera interesante y un final con "After You´ve Gone", donde Piazzolla hizo un breaks vibrantes, aunque el arreglo terminó por hacerlo sonar repetitivo.


Un proyecto que desde el vamos mostró madurez y creatividad, dos aspectos que posee la escena del jazz local. Ligia Piro y su orquesta son sus abanderados.

César Pradines