La Razón
14 de junio de 2008

GRACIAS POR LA MÚSICA.

Ligia Piro ofreció un estupendo show. Repasó su último CD y estuvo con grandes músicos: Lew, Maza y el Pipi Piazzolla.

Canta en inglés y es una de las mejores. Quiere volver al castellano, y también se destaca. Interpreta en portugués, y lo mismo. El políglota show de Ligia Piro, el sábado, en La Trastienda, tuvo un altísimo nivel. Dos partes tuvo el fabuloso recital: la primera, en la que la artista desplegó su versátil voz, junto a la sobria y efectiva guitarra de Ricardo Lew, desmenuzando "Trece canciones de amor", esa caricia musical que representa su cuarto CD editado hace poco. El segundo segmento contó con más swing y movimiento, gracias a las incorporaciones de Daniel "Pipi" Piazzolla, en batería, y Daniel Maza, en bajo. Esta fusión de estilos, esta conjunción produjo uno de los brillantes momentos musicales del año, que tuvo sus picos en "Hard Day's Night", "Barro, tal vez" y "This Masquerade". Ataviada con un vestido rojo furioso, Piro, que piensa en un futuro inminente cantar en castellano, se despidió del inglés con versiones de colección de "Moon River", "Change the World" y "Over the Rainbow", que invitaron al tarareo. Luego hubo un set dedicado a la música brasileña, y Ligia demostró su aptitud en el cambio de registro, en "Berimbau" y "Eclipse de luna en el cielo". Para enmarcar fue ese fluido "diálogo" entre guitarra, bajo y batería, comandados por una voz que evoluciona y que se muestra ecléctica, como en esa versión de "Summertime".

Javier Firpo