Clarín - Espectáculos

27 de abril de 2006

ES TODO UN DESAFÍO

Acaba de sacar un disco con producción propia, en el que canta de Cole Porter y Chico Buarque a Kurt Cobain.

Muchos colores, una flor en el pelo (con lookafro), una sonrisa amplia. Así se presenta Ligia Piro desde la portada de su nuevo y segundo disco, que tituló Baby!. Allí mezcla algunos clásicos del jazz como Love me or Leave me o The Man I love, con temas de bossa nova (Samba de Orly, con la firma de Vinicius, Toquinho y Buarque) y hasta un tema de Kurt Cobain, About a Girl. "Es mi primer trabajo en el que también hago la producción, por eso me resultó todo un desafío. Me llena de expectativas", cuenta la cantante.

Con su pelo al natural, se sienta a hablar sobre el disco. "Quería hacer algo llamativo desde lo visual, con algo tropical y hasta retro, muy a lo Gloria Gaynor o Hair porque esta fue una experiencia musical mucho más power que la anterior", dice.

Al parecer, cada detalle del disco fue pensado cuidadosamente. "La flor en el pelo, por ejemplo, es un símbolo. Yo venía de una época de mi vida muy en blanco y negro, en todo sentido, melancólica. Ahora hice varios cambios y quería reflejarlos".

Entre los cambios, figura su casamiento, hace seis meses con el músico David Libedinsky, quien participa en el disco, y también fue productor. "El fue mi baterista y su participación en Baby! es un poco una despedida porque él es más del palo del rock y va a volver a lo suyo. Es bueno el intercambio pero también es sano que cada uno haga su camino".

Ligia tiene claro que lo de ella es, sobre todo, el jazz. Y casi en la misma medida, la bossa nova. Voces como las de Ella Fitzgerald, Billie Holliday o Sara Vaughn fueron las primeras con las que tomó contacto. A pesar de que en su familia, el tango era una presencia avasallante (su papá es Osvaldo Piro y su mamá, Susana Rinaldi), ella se refugió en los discos de jazz. "De adolescente me sentía el patito feo. Yo tarareaba en los recreos temas de Gershwin y me miraban raro". Después, Ligia confirmó que su felicidad eran esas melodías.

¿Le pediste opinión a tu madre para el disco?

No, nada de nada. Me puse muy celosa con esta producción porque quería probar si podía hacer mi propio camino. Así que no le mostré nada a nadie de la familia. Lo que sí me gustaría es compartir esta experiencia con los músicos de jazz, mis pares. Me interesa la opinión de ellos.

En la Argentina hay muchos músicos de muy buen nivel pero pocos cantantes del género, ¿por qué será?

Es cierto. En general pasa eso. Yo siempre me quejé de que el jazz es un ambiente más reticente a los cantantes que a los músicos, quizás porque el jazz sea el género de zapada, de improvisación, por naturaleza. Ojalá con el tiempo cambie. De cualquier manera, yo siempre me sentí una baladista, una cantante de jazz con estilo argentino.

La melancolía quedó atrás. Ahora, Ligia prepara dos shows, mañana y el 6 de mayo, en La Casona del Teatro. La presentación del disco será el 16 de junio en La Trastienda. "Creo que le puse Baby al disco porque es como un hijo que gesté con mucho amor. Pero, claro, me gustaría que en algún momento viniera un bebé de verdad".

Sandra Commisso