La Nación - Espectáculos
6 de diciembre de 2003

LA INTÉRPRETE QUE LOGRÓ UN ESTILO PROPIO

El jazz argentino cuenta con muy buenas voces, pero cantantes con estilo propio, pocas. Una de ellas es Ligia Piro, poseedora de un mood que la ubica como una vocalista de carácter, ligada a la tradición de las crooners, pero de una emocionalidad más dramática que divertida.
Su timbre de voz, que va desde tonos altos a un seseo aguardentoso, hace de su canto una singular pieza expresiva con la que logra transmitir variadas sensaciones, por cierto, ninguna anodina; por el contrario, su excelente interpretación contagia un clima de fuerte sensualidad.
Piro, acompañada por un clásico trío de guitarra, bajo eléctrico y batería con Javier López del Carril, Lisandro Ettala y David Libedinsky, respectivamente, comenzó en Notorious a presentar su primer disco ‘Elepé”, un trabajo que, más allá del repertorio, en el que casi no hay sorpresas, permite descubrir a una cantante que logra contrastes entre la fluidez de un fraseo muy aéreo a la terrenal aspereza de sus acentuaciones.
Es ese contexto cambiante el que mantiene en buena medida el interés del auditorio. En el estilo de Piro aflora la herencia de sus padres, artistas personales como lo son Susana Rinaldi y Osvaldo Pero, de los que Ligia es una mixtura, aunque haya entregado su alma al jazz.
El grupo hace un trabajo sin pretensiones pero muy efectivo; una verdadera labor de equipo del que sale largamente favorecido el colectivo. El trío suena “chiquito” y permite de esta manera un seguimiento de las inflexiones y juegos con la voz que la cantante encara con encomiable seguridad. El concepto de la propuesta parece apuntar a una sana austeridad, algo así, como menos es más.
“Agua de beber” de Jobim, cantada en un acelerado tiempo deja en evidencia cierta plasticidad vocal de esta intérprete; el grupo suena muy coherente en el desarrollo artístico de esta hermosa canción. “Message in a Bottle”, de Sting, tiene arreglos clásicos que llevan el tema hacia el terreno de los standards. Los arreglos están basados más en modificaciones rítmicas que en un trabajo de rearmonización. De todos modos, la forma de fraseo y sus inflexiones le dan un valor agregado a la pieza.
Uno de los mejores momentos de la noche fue con el archiconocido “Summertime”,  en el que los arreglos toman la forma de un trampolín que aprovecha la Piro para una de las más interesantes muestras de su variedad de influencias y que en esta versión toma, aunque sin excesos, renovado color.
La Piro no es una cantante de jazz en el sentido estricto; su fraseo, su forma de modular y hasta su actitud escénica hablan de un espíritu con variadas influencias con las que ha amalgamado su estilo.

Una de las mejores cantantes de jazz de la ciudad, Ligia Piro, se presentará el viernes, a las 21.30, en La Trastienda, Balcarce 460. Esta vocalista, que desarrolla un estilo personal, presentará su primer disco, “LP” donde hay temas como:”Body and soul” , “Don’t explain”, “Summertime”, “God Bless the Child” y una versión muy abierta del clásico de Police, “Message in the Bottle”. El grupo cuenta con un cambio sustancial en su formación, como lo es la inclusión del guitarrista Ricardo Lew, una de las guitarras más interesantes de la escena local y músico de una sólida experiencia.

César Pradines